Aquel día sonreí,
yo te conocí,
dentro de ti,
algo interesante vi.
Él ahí estaba,
puesto entre los dos,
pero cuenta nos e daba,
de que había amor.
Sus celos desmedidos,
y sus bromas sin gracia
lo que hicieron fue reunirnos,
y llenarnos de gracia.
Te quiero yo te digo,
tu no te expresas,
dime algo te pido,
tu vas y me besas.
Un día sin ti,
es lo que hay peor,
sufro sin ti,
llena de dolor.
Tu simple presencia,
me consigue calmar,
tus caricias sinceras,
me hacen olvidar.
Esta bonita historia,
principio tiene,
pero final…
¡quien la detiene!
No hay comentarios:
Publicar un comentario