Me ofreciste amor,
me diste dolor,
con tus palabras golpeando,
con tus golpes hiriendo.
Maratón tras maratón,
insulto tras insulto,
veras en mi cara reflejada
la maldición de ser maltratada.
Te crees el amo
de lo que no te pertenece,
te crees el dueño
de lo que no te mereces.
Golpes e insultos
aguantados juntos,
pero esto no acabara así,
yo pienso ser feliz
y te echare de mi vida
sin que nadie lo impida.